Diferentes puntos de vista / n°4
Hambre - Diferentes puntos de vista - Palamitonews
Hambre
  "El granero del mundo padece hambre, esta insolita contradiccion nos la cuenta Carmen Di Giovanni, haciendo notar que la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA será la que ponga en marcha un programa para profesionales que quieran especializarse en la producción de alimentos para combatir el hambre. Para ello se creará un Centro de Desarrollo Comunitario, que estará dirigido por el director de la Red Solidaria, Juan Carr. Este centro se propone instalar la lucha contra el hambre en el ámbito académico y, por esa razón, convoca a médicos, trabajadores sociales, docentes, comunicadores, agrónomos y veterinarios, entre otros, por considerarlos los más capacitados para desarrollar un proceso científico y social que salve la vida de tantos argentinos sin alimentos.
A queienes les interese unirse a esta lucha pueden hacerlo completando el formulario publicado en: http://www.fvet.uba.ar/desacomun.htm".
 
 

Denuncian un desastre humanitario en comunidades guaraníes, wichis y otras etnias locales.

El Defensor del Pueblo, Eduardo Mondini, presentó, a fines de agosto, una demanda contra el Estado nacional y el gobierno de la provincia del Chaco, en la que consta que las comunidades indígenas antes mencionada, se encuentran “al borde de la muerte, en una situación de exterminio silencioso sistemático e inexorable ”, haciendo énfasis en una realidad cuidadosamente ocultada en todo el país.

Los organismos defensores de los derechos sociales y medios de comunicación denunciaron la muerte por desnutrición avanzada de quince aborigenes en el Chaco. La desesperada situación de campesinos e indígenas chaqueños se debe a que se han arrasado los montes de la región que eran su única posibilidad de supervivencia, y la nunca resuelta crisis social de esa provincia, son las causas del verdadero desastre humanitario entre las comunidades tobas y otras que habitan en el lugar.

El defensor del Pueblo de la Nación, en declaraciones, ratifió su presentación ante la Corte Suprema de Justicia para revertir la situación en poblaciones aborígenes.

El funcionario solicitó que 'se reestablezcan las condiciones de vida' y dijo que sus equipos de trabajo no vieron nunca a la gente alimentándose.

El ombudsman advirtió que, si no se toman medidas adecuadas de manera inmediata, las poblaciones aborígenes tenderán a desaparecer.

“Nosotros consideramos que en una zona determinada, que es el departamento de Güemes y Libertador General San Martín, las condiciones llevan a los tobas y a otras comunidades al exterminio silencioso por la falta de atención en salud, alimentos y porque no tienen agua potable”, dijo Mondino.

El defensor del Pueblo pidio ademas al máximo Tribunal de Justicia “que se reestablezcan las condiciones de vida para impedir que sigan falleciendo personas por la desnutrición”. Dijo tambien: “Personal nuestro recorrió unas 30 comunidades. El escenarios es la desolación sobre todo de las personas de avanzada edad, que sólo esperan la muerte”.

Incluso, Mondino indicó que en “ninguna de las visitas hechas a distintos sitios se observó a la gente preparando alimentos y tampoco había residuos de días anteriores” por lo que definió que “simplemente no hay comida”.
“Ante esta realidad, uno se ve obligado a efectuar esta denuncia ante la Corte Suprema”, sostuvo. Mondino solicitó “instalar personal permanente hasta que se reestablezcan las condiciones mínimas de vida. Hoy, todos los días, hay riesgo de que una persona encuentre la muerte”.

La demanda exige una acción urgente para las comunidades del Chaco que se encuentran en riesgo de muerte, y se acusa de “omisión de los estados provincial y nacional para prestar la mínima asistencia humanitaria y social”. Recientemente fueron enviados a la región funcionarios y observadores que comprobaron la gravedad de la situación.

“La investigación permitió arribar a conclusiones alarmantes en orden a la vulneración permanente y sistemática de los derechos humanos básicos de los pobladores”, dijo Mondini en su presentación ante la Corte, y expreso que las comunidades viven en ranchos de barro y ramas, donde la mayoría contrae el mal de chagas.

Se comprobó asimismo el grado de desnutrición de la población que pasa varios días “sin comer nada”. No tienen agua potable y en casi todos los lugares visitados por los funcionarios se bebe de charcos o represas que “son los mismos en los cuales beben los animales del lugar”, sostuvo Mondino.

Pero no es sólo en El Chaco, sino en el norte del país, en general, donde indígenas tobas, como gauraníes, wichis y otros están cada vez más afectados por la apropiación de tierras por parte de inescrupulosos empresarios rurales. Arrinconados en lugares inhóspitos, arrancados de sus zonas de origen, las comunidades indígenas simbolizan en estos momentos la tragedia social en su límite de mayor abandono. No es mejor la situación en Formosa o en Misiones. En las provincias del noroeste como Salta, Jujuy y otras, se esperan próximamente demandas en el mismo sentido, por parte de organismos humanitarios.

La Corte Suprema de Justicia, que hizo lugar al recurso de amparo presentado por Eduardo Mondino, dio orden al gobierno nacional y al de Chaco de proveer alimentos y agua potable, medios de transporte y comunicación a los puestos sanitarios de las comunidades indígenas chaqueñas, en su mayoría tobas. El alto tribunal considero la gravedad y urgencia de los hechos denunciados y destaco "la necesidad, sin perjuicio de lo que pudiere decidir en su oportunidad en relación con su competencia, de adoptar las medidas conducentes que tiendan a garantizar la eficacia de los derechos y evitar que éstos sean vulnerados".

Esta la realidad no es nueva ni la desnutrición es patrimonio del Chaco, porque también hay alertas sobre gravísimas carencias alimentarias en La Rioja, Corrientes y Tucumán. Pero en el Chaco se agrega una nueva realidad: numerosas familias wichis y tobas que viven en el Impenetrable, en ranchos de adobe, paja y piso de tierra, vivian dela caza y de la pesca, en un espacio determinado por un tiempo, y luego migraban hacia otro lugar, para dejar descansar el monte y que los recursos naturales se fueran reponiendo; los wichis vivían tradicionalmente en pequeñas aldeas de decenas de personas que se cobijaban en chozas de ramas y hojas en forma de cúpula baja. Después de la conquista militar del chaco en la década de 1880, en la región se expandieron las colonias algodoneras y los obrajes madereros, junto con la difusión de la ganadería y distintas prácticas agrícolas (desde las huertas de subsistencia hasta las plantaciones comerciales) Ante el avance de la colonización blanca, los wichis quedaron arrinconados en las zonas más desfavorables.

Los tobas ocupaban parte del Chaco Central y del Chaco Austral. Sus dominios se extendían por el oeste hasta el valle de San Francisco en la provincia de Jujuy y por el Sur hasta el Río Salado, en Santa Fe. Los TOBAS (en lengua guaraní significa frentón) se denominan, así mismo KOM, NTOKEBIT o NTOKWIT. Eran belicosos, recolectores y cazadores. La recolección era tarea femenina; elegian los frutos del chañar, del mistol, del algarrobo y de la tusca; se alimentaban con miel, higo de tuna, cogollos de palmeras (nosotros los llamamos palmitos), diversas raices, porotos, frutos de una enredadera llamada tasi, ají del monte y animales silvestres.

Los hombres practicaban la caza de avestrúz, el tapir, el venado, el pecarí, la iguana, el tatú y el jaguar. Utilizaban diversos métodos para reducir a sus presas, Nunca mataban a las hembras, ni a los animales pequeños, solo elegían a los machos adultos.

Ahora, por el desmonte excesivo, ya no pueden alimentarse. El Impenetrable ha sufrido la tala de muchas hectáreas, destinadas a las plantaciones de soja, con la consiguiente extinción de las especies animales y, por lógica consecuencia, la desaparición de comida para estas familias indígenas. Como se ve, hablar de exterminio de un pueblo no es estar equivocado.

Esta realidad desoladora, no ha encontrado siquiera el comienzo de una solución, pero varias entidades académicas y de la sociedad civil han decidido unirse para dar comienzo a una campaña de lucha contra la desnutrición, que en un plazo de cinco años, se propone lograr transformar de verdad esta realidad tan cruda y tan compleja.

La Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA será la que ponga en marcha un programa para profesionales que quieran especializarse en la producción de alimentos para combatir el hambre. Para ello se creará un Centro de Desarrollo Comunitario, que estará dirigido por el director de la Red Solidaria, Juan Carr. Este centro se propone instalar la lucha contra el hambre en el ámbito académico y, por esa razón, convoca a médicos, trabajadores sociales, docentes, comunicadores, agrónomos y veterinarios, entre otros, por considerarlos los más capacitados para desarrollar un proceso científico y social que salve la vida de tantos argentinos sin alimentos.
A queienes les interese unirse a esta lucha pueden hacerlo completando el formulario publicado en: http://www.fvet.uba.ar/desacomun.htm

Organizaciones civiles como la Red de Bancos de Alimentos, Conin, Programa Nutrir, Caritas, entre muchas otras, tendrán a su cargo la coordinación anual, semestral y mensual de las actividades del centro. La campaña de los 1825 días tendrá también distintos aspectos: médico, social, de desarrollo comunitario, de economía solidaria y de sustentabilidad.

Este es un primer paso, fundamental, para ayudar a estos argentinos excluidos, que no tienen garantizada su comida diaria. Es un mismo proyecto, en el que participan todas las organizaciones que se especializan en el combate contra el hambre, pero con una característica poco común: varios años de continuidad y de poner toda la creatividad y capacidad de la que la sociedad argentina hace gala dentro y fuera del país al servicio de rescatar a estos argentinos, legitimos dueños de la tierra, de esta terrible situación de una vez por todas.

 
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